lunes, 1 de noviembre de 2010

Autoridad del Espiritu Santo en el Apocalipsis

Apocalipsis: Su relación dentro de la Trinidad La tercera Persona de la Trinidad divina es igual, coexistente y coeterna con el Padre y con el Hijo: "tres en uno, bendita Trinidad". Por ser Dios, el Espíritu posee todos los atributos divinos, algunos de los cuales son puestos de relieve en el Apocalipsis.
A. Divinidad
El apóstol Juan habla repetidas veces del Espíritu diciendo que es "de Dios": "los siete Espíritus de Dios". El apóstol también asocia al Espíritu con el Cordero inmolado (5:6), y descendió en Pentecostés como "el Espíritu de Cristo". El era el Don prometido, tanto por el Padre como por el Hijo, y era igual a los dos en substancia. El Espíritu Santo no sólo procede de Dios, sino que es parte integral de la Trinidad. Lucas se refiere a Él llamándolo Dios (Hechos 5:3, 4) Por lo que nosotros amamos, adoramos y obedecemos al Espíritu Santo como a Dios el Espíritu.
B. Autoridad
En vista de que la palabra "trono" aparece más de treinta veces en el Apocalipsis, no hay duda de que este es "el libro del trono" y nos viene con toda la autoridad del terrible tribunal de Dios. Se dice que el Espíritu Santo está delante de ese trono y que viene a Juan desde él (4:5). Junto con los ángeles y los seres vivientes que están alrededor y en medio del trono, el Espíritu Santo comparte su asociación con la autoridad judicial de Dios. En el libro de los Hechos vemos la energía y la gracia del Espíritu Santo en los individuos; en las epístolas vemos su presencia en la Iglesia. Pero el pensamiento principal en el Apocalipsis es la proclamación que hace el Espíritu de que el hecho de que Dios gobierne la tierra está totalmente de acuerdo con la justicia de su trono. Como procedente del trono, el Espíritu Santo gobierna la tierra, llegando a ella desde el cielo.
No lo vemos en el Apocalipsis como el Consolador que mora en todo creyente (aunque eso fue Él para Juan en la soledad de su celda en la prisión y también para todos los santos que sufrían persecución en ese tiempo), sino más bien se nos presenta como "el Señor, el Espíritu", ejerciendo la prerrogativa divina de la autoridad. Cristo dijo que cuando el Espíritu viniera a la tierra en su plenitud. El no hablaría de su propia iniciativa o autoridad, sino únicamente declararía lo que oyera (Juan 16:13-15). Y aquí Juan escribió que el Espíritu funciona de esa manera; llega a él procedente del trono, con el mensaje autorizado de Dios.
C. Santidad
Otro atributo de la deidad que comparte el Espíritu es el de la santidad inmaculada. "Nuestro Dios es fuego consumidor", y por lo tanto no puede tolerar ninguna cosa ajena a su naturaleza tres veces santa. ¿Cómo podría El soportar algo contrario a su propio ser? Ocurre lo mismo con el Espíritu, quien es uno con el Padre y con el Hijo en su aborrecimiento del pecado. Este es el significado de la descripción simbólica del Espíritu como "siete lámparas de fuego" ardiendo delante del trono (4:5). Como el símbolo de las siete lámparas de fuego, Él posee la perfección de la santidad representada por el trono (Salmo 89:14; 6:1-3); una santidad que escudriña y destruye todo aquello que es contrario a la santa naturaleza de la Trinidad.
Walter Scott observa que el símbolo que se usa aquí denota "la plenitud del Espíritu en su acción gubernativa. Aquí no se ve al Espíritu salvando a los hombres por medio de la predicación del Evangelio, ni a través de ninguno de sus diversos ministerios en la Iglesia, sino que es presentado en armonía moral con el trono mismo. Las lámparas hablan de iluminación, y el fuego sugiere un elemento vigorizante de limpieza y purificación. Por ser la llama inextinguible, el Espíritu ilumina, purifica y destruye. Él posee un discernimiento activo y perfecto de todos los asuntos y elementos que están enjuicio.
D. Omnisciencia
En latín, omni significa "todo" y scientia, "conocimiento." Sólo la Deidad posee omnisciencia o conocimiento total. El conocimiento perfecto, el discernimiento, el saber retrospectivo, anticipado e introspectivo; todas estas son virtudes exclusivas de la Trinidad. En un pasaje especial, el número siete se menciona tres veces en conexión con el Espíritu, el "que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios" (5:6) Si la frase "los siete espíritus de Dios" implica la plenitud del gobierno divino, entonces la expresión "siete ojos" sugiere una perfecta inteligencia. (Vea Zacarías 3:9; 4:10.) El Espíritu séptuplo representa "los siete ojos del Señor que recorren la tierra de un extremo a otro", escudriñando todo aquello que merece juicio divino. (Vea Daniel 2:19-30.)
Los ojos son símbolo de conocimiento y sabiduría internos, como se demuestra en Efesios 1:18, cuando Pablo oraba para que los ojos del entendimiento de los efesios pudieran ser iluminados. De igual manera Pablo no tenía ninguna duda acerca de la omnisciencia del Espíritu, quien es capaz de escudriñarlo todo, aun las cosas más profundas de Dios (1 Corintios 2:10, 11) Ninguna cosa puede esconderse de Él, quien lo discierne todo. [Qué serio es pensar que esos siete ojos del Espíritu pueden escudriñar todos los pensamientos del corazón suyo y el mío!
E. Omnipotencia
Los cuernos representan reyes o poderes reales (Daniel 7:8; Apocalipsis 13:7) y también poder, fuerza y gloria (Salmo 75:10; 132:17;
1 Samuel 2:1). En los siete cuernos asociados con el Espíritu Santo, tenemos la verdad del poder y la fortaleza perfectos (5:6). Job declaró que él sabía que Dios podía hacerlo todo, y Jesús proclamó que todo poder le había sido dado en el cielo y en la tierra. El libro de los Hechos es elocuente en cuanto a la omnipotencia del Espíritu Santo; y en el Apocalipsis, donde se destaca su autoridad judicial, el Espíritu aparece investido con la perfección del poder para aplicar cada edicto divino pronunciado en contra de los poderes aparentemente grandes de la tierra.
En estos días en que se ve la impotencia de los gobernantes terrenales, debemos consolarnos con la gloriosa verdad de la omnipotencia y soberanía divinas. Aun en la reducida esfera de nuestra propia vida, cuando las dificultades parecen ser insuperables y surgen necesidades que creemos que no podrán ser saciadas jamás, recordemos al Espíritu Santo con sus "siete cuernos" y confiemos en Él como "el Espíritu de poder", quien manifestará su omnipotencia en favor nuestro. El poderoso Espíritu de Dios no falla en ningún aspecto.
Oh Santo Espíritu, poseedor de un séptuplo poder, Todas las gracias provienen de ti.
F. Omnipresencia
La omnipresencia es la capacidad de poder estar en todo lugar al mismo tiempo. Nuestra mente finita no es capaz de entender el misterio de este atributo de la Trinidad. Sin embargo este es un hecho que jamás podremos dejar a un lado al considerar al Espíritu, presente en todo lugar. Esto era lo que David quería decir cuando preguntaba'
-- "¿Adónde me iré de tu Espíritu?

-- ¿Y a dónde huiré de tu presencia?"
Aun si él hubiera podido tomar las alas del alba para que lo condujeran hasta las últimas partes de la tierra, ¿qué ocurriría cuando llegara allí? ¡Aun allí estaría el Espíritu para guiarlo y protegerlo! (Vea el Salmo 139:9, 10.) Los siete ojos con los cuales el Espíritu transita la tierra de un extremo hasta el otro nos traen hasta otra frase usada por Juan: "Los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra" (5:6).
Hay dos frases combinadas en este versículo: "enviados por toda la tierra" y "en medio del trono", las cuales están relacionadas con las actividades del Espíritu Santo. En esta era el Espíritu se relaciona con la Iglesia, pero durante los juicios indicados en el Apocalipsis, Él estará asociado con el gobierno de la tierra desde los cielos. Sus ojos escudriñarán entonces a todos aquellos que merezcan castigo divino, no importa quiénes sean, en el mundo entero, y por medio de su poder velará para que los dictados del trono sean obedecidos. Las rocas a las cuales ellos clamarán para que los escondan de la venganza del Espíritu no les darán ninguna protección. ¡Ay de los habitantes de la tierra pecaminosa cuando el Espíritu salga del trono para destruir las fuerzas malignas del mundo!
G. Personalidad
Casi todas las referencias que se hacen al Espíritu Santo en el Apocalipsis tienen que ver con lo que Él dice: "El Espíritu dice a las iglesias"; "Sí, dice el Espíritu"; "El Espíritu y la esposa dicen: Ven." Que el Espíritu no es una mera influencia o una emanación de Dios, se prueba por el hecho de que puede hablar expresa o específicamente, como lo declara Pablo en 1 Timoteo 4:1. La articulación de mensajes sólo es posible donde hay personalidad. Puesto que el Espíritu Santo posee todos los verdaderos elementos de la personalidad. Él controló los pensamientos y las emociones de Juan y los utilizó como medios de expresión. ¡Oh, si la gente de este tiempo pudiera responder a la suplicante voz del Espíritu cuando llama a los pecadores para que se reconcilien con Dios!
http://www.leerjuancapitulotres.blogspot.com/

APOCALIPSIS 20

1.- El encadenamiento de Satanás (Apocalipsis 20: 1-3 ; Zacarías 13:2)




Inmediatamente después de que el anticristo y su falso profeta fueron echados al lago de fuego, Satanás, quien es la causa del pecado en el mundo y toda rebelión contra Dios, será encadenado en el abismo. Esto sucederá al final de la semana. Se entiende que el ángel que llevará a cabo esta orden será dotado de la correspondiente fuerza. Es probable aqui nuevamente que sea el arcángel Miguel, quién más de una vez venció a Satanás. El será atado con «una gran cadena». Es claro que no se trata de una cadena de hierro, ya que no es posible atar con cadenas al espíritu (Marcos 5:1-4). Para los espíritus hay otra clase de cadenas (Judas 6) o «prisiones de oscuridad» (2da. de Pedro 2:4)

domingo, 31 de octubre de 2010

Segunda Venida de Cristo

-“El día del Señor vendrá como ladrón en la noche…” 2 Pedro 3:10-14; 1 Tesalonicenses 5:2. ¿Qué cosa "vendrá como ladrón en la noche"? "El día del Señor" es lo que "vendrá como ladrón en la noche". El énfasis en ambos textos es sobre "el día". El factor tiempo puesto aún más de relieve en 1 Tesalonicenses 5:4. “Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.” Implicaciones y aplicaciones de venir el ladrón "en la noche". "El día del Señor" sorprende a los seres humanos que duermen "en la noche" de sus embriagues y demás pecados, de su estupor moral-espiritual, de sus sueños ilusorios de "Paz y seguridad". No sorprende a los cristianos que son "del día". Porque están instruidos en el tema “de los tiempos y de las ocasiones”, son “sobrios” y estarán velando. “…vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.” El verdadero sentido de “como ladrón en la noche” es dado a conocer también por la comparación paralela “…como los dolores a la mujer encinta” encontrada en 1 Tesalonicenses 5:3. Análisis. "He aquí, yo vengo como ladrón" (Apocalipsis 16:15). Análisis del contexto. Viene en el "gran día del Dios Todopoderoso" contra las naciones engañadas reunidas para la "batalla" en "Armagedón". Este "gran día" también identificado como el "día de la ira... del Cordero" (Apocalipsis 6:15-17). El significado principal de "como ladrón" en los tres textos analizados es: “de sorpresa, y con violencia”, con “dolores” y “destrucción repentina” para los que estén “en tinieblas”. Suponiendo correcto este significado fundamental de “como ladrón en la noche”, se infiere, necesariamente, que la frase ni siquiera tiene que ver con los cristianos que anden en luz, y no “en tinieblas”, que sean “del día”, y no “de la noche”. Consiguientemente, la doctrina de un “rapto secreto”, o “rapto silencioso” de los santos, ha de calificarse como “gran error”. Análisis de Apocalipsis 3:3. “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti”. Una vez más el factor tiempo se destaca como el aspecto más importante de la expresión “como ladrón”. “…y no sabrás A QUÉ HORA vendré sobre ti.” (Seis páginas)







viernes, 29 de octubre de 2010

http://www.grcbible.org/pdf/mleighton/imagenes-femininas-de-dios.pdf

Atributos Femeninos del Espiritu Santo

Para que la adoracion sea mas eficaz en sus vidas deve leerse los salmos . Salmos 104.4 Entrad por las puertas con accion de gracias, por sus atrios con alabanzas; alabadle , bendecid su nombre
Efesios 5: 18-20 Sed llenos del Espiritu ... Cantando y alabando al señor en nuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre

EL ESPIRITU SANTO ES MUJER

Introducción: ¿Cómo debemos hablar de Dios?



Los teólogos cristianos normalmente hablan de Dios utilizando nombres,

imágenes, y atributos.



Tradicionalmente, estas maneras de hablar de lo divino han sido

caracterizadas por un vocabulario principalmente masculino. Pero hoy en día, diversas

voces preguntan si esto debe ser el caso. Varios teólogos han dedicado paginas, e

incluso libros, a la necesidad de cambiar este énfasis, y utilizar más lenguaje femenino

para hablar de Dios. Elizabeth Johnson contribuye a la discusión en su libro She who Is.

En esta obra, Johnson argumenta por la necesidad de utilizar por igual vocabulario e

imágenes femeninos y masculinos para hablar de Dios.







El proyecto de Johnson refleja una preocupación importante en la teología

moderna. ¿Cómo debemos hablar de Dios? ¿Debemos incorporar más lenguaje

femenino para representar la divinidad en nuestras formulaciones? Estas preguntas son

importantes. Nuestro lenguaje no es neutral. La manera de articular nuestro

entendimiento de Dios afecta nuestro concepto de quien es. Y no solamente esto, sino

que algunos autores feministas relacionan ciertos abusos y machismos que perciben con

el concepto masculino de Dios que ha predominado en la historia de la doctrina.



Dicen

que es necesario cambiar nuestra idea sobre quien es Dios para poder cambiar nuestras

actitudes y hechos.



Mi argumento será que la Biblia, la cual debe ser la autoridad en estas cuestiones,

emplea lenguaje principalmente masculino para hablar de Dios. Es importante

reconocer la presencia de las imágenes femeninas utilizadas para describir la persona de

Dios. Sin ellas, nuestro concepto de él queda empobrecido. No obstante, no se debe

ignorar el hecho que el énfasis del conjunto de los términos utilizados es claramente

masculino. Nuestras formulaciones teológicas deben seguir al patrón que establece la

Palabra.





La Revelación analógica de Dios



Antes de comenzar a desarrollar el argumento, un par de comentarios de carácter

general están en orden. En primer lugar, en cuanto la metodología teológica, es

necesario establecer desde el principio que el listón para el pensamiento y el hablar

cristiano es la Escritura. ¿Cómo debemos hablar de Dios? Según lo que él nos indica.

El creyente debe hacer su teología según lo revelado, no según sus propias

especulaciones, o imaginaciones. Ha de prestar atención a como las Escrituras

representan a Dios, porque ellas son su revelación más clara y definitiva.



Por lo tanto,

no se debe seguir los caminos del grupo “reimagining,” el cual formula sus conceptos

sobre lo divino según varias fuentes no bíblicas. Tampoco puede la agenda moderna

amoldar las conclusiones.

Dios se revela en la creación también. Pero su Palabra es más clara y detallada, y forma la base sólida

sobre la cual la iglesia debe hacer su teología. Corrige interpretaciones incorrectas de la revelación

natural.



Mis diferencias con Johnson tienen su origen en este punto. Ella toma por sentado que la revelación de

Dios en la Biblia está acomodada a formas patriarcales que son sexistas y equivocadas (Ej., 78-79). A mi

Luego, en cuanto el lenguaje bíblico, es necesario reconocer que es un lenguaje

acomodado. En la Biblia, el hombre tiene acceso a una revelación de Dios que da

conocimiento verdadero de él. Pero Dios no se revela al hombre en toda la plenitud de

quien es. Se revela a sus criaturas según lo que ellas pueden entender. El lenguaje de la

Biblia es acomodado a las capacidades del hombre.

La Biblia viene al hombre con palabras humanas (e inspiradas) describiendo el

creador. Estas palabras son un antropomorfismo, o tal vez mejor dicho, un

cosmopomorfismo.

La Biblia describe a Dios como una roca, como una torre, como

un pastor, como un pájaro, y como otras cosas de la creación. Sin embargo, no tiene

color gris, no está hecho de piedras y cemento, no le siguen ovejas en un campo, y no

tiene plumas. En muchos puntos es obvio que Dios se compara con elementos de la

experiencia humana para facilitar la comunicación entre el creador y la criatura. ¡Sin

embargo, en ningún momento debe el hombre olvidar que estas son comparaciones!

No tiene igual. (Is 40:25)



Otra manera de decir lo mismo es que la revelación verbal de Dios es analógica.

Dios se explica al hombre con analogías. El lenguaje bíblico es una comparación-

compara Dios con elementos de la experiencia humana. Los hombres son limitados en

su capacidad de entender al creador. Pero Dios en su sabiduría y bondad emplea

analogías para hacernos entender lo necesario para ser salvos y alabarle en espíritu y

verdad. En realidad, toda la Escritura es un antropomorfismo. Todo viene en términos

humanos. Si no fuera así, no sería entendible.



Con esto dicho, se puede enfocar más la cuestión del lenguaje de genero para

hablar de Dios. Dios es Espíritu, no es un ser sexual o con genero. Nadie argumentará

que Dios es literalmente masculino o femenino. Como no tiene cuerpo, esto no es la

cuestión.



No se trata de ir desde imágenes masculinas o femeninas a un Dios hombre o

un Dios mujer. Más bien la cuestión para Johnson e otros es como entender la analogía

entre las actitudes, los hechos, la personalidad, y el estatus de Dios y atributos

femeninos. ¿No debemos concebir de Dios en su carácter e interacción con el mundo

según cualidades femeninas y no solamente las masculinas?





Johnson sobre el lenguaje femenino para representar a Dios en la Biblia



Una lectura del texto bíblico entero revela la presencia de nombres e imágenes

femeninos utilizados en la representación de Dios. Elisabteh Johnson argumenta que



parecer esta es una afirmación no comprobada en más que un nivel. Según ella, hay que pasar los textos

por el fuego de la critica feminista. No digo que no puede ser fructífero leer el texto bíblico con una serie

de preguntas que pueden surgir del movimiento feminista, pero siempre con una actitud sumisa que

permite el texto corregir el pensamiento de uno. Me da la impresión que el proyecto de Johnson no es

tanto de dejar el texto corregir, sino de corregir el texto. Una evaluación completa de su obra tendría que

entrar en los temas de su teoría de la inspiración, y su hermenéutica. Por ahora, yo me enfoco solamente

en su uso de los textos “clásicos” que tienen relación con el tema, los cuales ella toma por autoritativos.



Un antropomorfismo es una descripción de Dios hablando sobre él como si fuera un hombre.

Cosmopomorfismo, por lo tanto, es una descripción de Dios hablado de él como si fuera algún objeto del

cosmos, la creación.



Frame, Doctrine of God, 378. Incluso, cuando la Escritura habla de Dios con antropomorfismos

(cosmopomorfismos), no emplea imagines de órganos sexuales. 3

estos elementos surgen la propiedad de hablar del misterio de Dios en términos

femeninos.



Su proyecto es ambicioso, cree que los términos femeninos son tan

potentes que no deberían ocupar un lugar secundario ni complementario en el lenguaje

utilizado para hablar del divino, sino que se deben utilizar por igual a las imágenes

masculinas. Aquí presento un resumen de su argumento desde el texto bíblico.



Nombres femeninos

Johnson comienza su discurso sobre la evidencia bíblica con la palabra ruach, la

cual es la palabra hebrea para “Espíritu”. Observa que la palabra es femenina en su

genero, pero remarca que el genero de la palabra no comprueba nada respeto al genero

del objeto representado por ella. Ella nota que en griego pneumatos es neutro, y en latín

spiritus es masculino. Sin embargo, Johnson ve que las actividades de la ruach son más

bien femeninas, incluyendo la creación y sostén de nueva vida, la renovación de aquello

que ha sido dañado, y la lamentación sobre la destrucción.

Hace referencia a algunos textos bíblicos para apoyar esta afirmación. Encuentra

en Gen 1:2 la imagen de una madre pájaro cerniendo sobre el nido del caos primitivo.

Observa que el Lucas 3:22 es una paloma que desciende sobre Jesús en su bautismo, en

representación del Espíritu Santo. Liga la paloma con la diosa Afrodita de la mitología

griega, y afirma que “the dove in Christian art thus links the Holy Spirit with the broad

pre-Christian tradition of divine female power.”

También, ve en Juan 3:5 que las

Escrituras atribuyen la función femenina de dar vida al Espíritu. Johnson concluye que

se puede denominar el Espíritu “ella” y hablar de él en términos de “madre.”

A continuación Johnson habla de la figura de hokmah o sofia. Nota que estos

nombres, tanto en hebreo como en griego, son femeninos. Como en el caso de rucah,

reconoce que el genero de las palabras no determina nada en cuanto el genero de su

objeto. No obstante, dice que la descripción de la Sabiduría en la Biblia es

predominadamente femenina.



Johnson observa los papeles femeninos de la hokmah como hermana, madre,

anfitriona, predicadora, jueza, y otras cosas.

La autora encuentra la base textual de

este desarrollo principalmente en el texto de Proverbios, donde la sabiduría es

personificada como una mujer (Prov 8-9). También recorre otros textos de Siriach,

Wisdom of Solomon, y Book of Wisdom. Observa que hay una equivalencia entre los

hechos de Sophia y el Dios de la Biblia. Llega a la deducción que “Sophia is a female

personification of God’s own being in creative and saving involvement in the world.”



El próximo paso es identificar esta Sophia con Jesús (1 Cor 1:22-24). La conclusión de

Johnson es que podemos confesar a Jesucristo como la encarnación del Dios que es

representado por un símbolo femenino. “Jesus Christ is the human being Sophia

became.”

Dice que debido al sexismo en la iglesia primitiva, las imágenes de sophia

fueron reprimidas y al final sustituidas por las de logos.

Avoca la recuperación del

lenguaje femenino para la cristología, hablando del “Jesús / Sophia.”



Imágenes femeninas

Johnson procede a tratar las imágenes de Dios relacionadas con la feminidad.

Remarca que estas imágenes son sutiles. No son físicas, sino tienen que ver con

analogías entre las actitudes y la personalidad de Dios y las que son normalmente

entendidas como femeninas.



Hace un repaso de textos que representan la actividad de Dios hacía su pueblo en

palabras de embarazo y parto. Por ejemplo, cita Deuteronomio 32:18, Números 11:12-

13, y Isaías 42:14 como ejemplos de descripciones de la actividad divina desde el punto

de vista de “dar luz.” También cita textos que describen el cuidado que tiene Dios para

con su pueblo como el cuidado que tiene una madre para con sus hijos (Is 49:15, Is

63:13, Salmo 22:1, 9-10). Cita incluso a Oseas 13:5, un texto curioso donde Dios es

caracterizado como una madre osa. Dice que este texto es un “suitable metaphor for a

feminist retrieval of the wrath of God.”



Para Johnson, estos textos apoyan legitimidad

de llamar a Dios “Madre.”





Un atributo femenino

Johnson hace un comentario sobre el atributo de Dios que es su misericordia.

Dice que las palabras hebreas para misericordia y matriz son afines. Cita el estudio de

Phillis Trible, lo cual ella cree que demuestra esta conclusión, y además establece una

relación entre dichas palabras y las palabras para “mostrar misericordia” y

“misericordioso.”

La idea que esta relación etimológica comunica, según Johnson, es

que Dios en su misericordia lamenta por su pueblo como una madre lamenta el dolor del

hijo de su matriz. Por lo tanto, ella encuentra aquí más evidencia para poder hablar de

Dios en términos femeninos.





Una evaluación de los argumentos bíblicos de Johnson



La obra de Johnson es comprensiva, cubre mucho terreno y incorpora evidencia

desde muchos lugares. Sin embargo, yo, aún reconociendo la presencia de imágenes

femeninas para Dios en el texto, no creo que sus argumentos apoyan las conclusiones

que ella quiere establecer, a saber, un uso igualado entre lenguaje femenino y masculino

para hablar de Dios. A continuación evalúo brevemente los argumentos que he

expuesto.



Nombres femeninos (¿?)

Johnson no pretende mostrar que el Espíritu es femenino (que es la persona

femenina de la Trinidad, como dicen otros), sino que es igual de legitimo hablar de la

feminidad del Espíritu, de atribuirle nombres y pronombres femeninos.



Al igual para

las otras dos personas de la Trinidad. Pero me parece que sus ejemplos no llevan el

peso necesario para establecer esta conclusión.



Para empezar, el intento de ligar la paloma con la diosa Afrodita es muy débil. No

hay forma de demostrar que los que testificaban el bautismo de Jesús, ni los creyentes



Johnson, 83. Aquí y en muchos otros lugares, emplea el pronombre “she” en referencia al Espíritu. Le

atribuye otros títulos como son “friend, sister, mother, grandmother of the world.” (p.146). 5

de las comunidades primitivas, hubieron ligado la imagen de la paloma con esta diosa

griega. Citar la presencia de algún mito paralelo a un símbolo bíblico no comprueba

ninguna relación genética ni de otro tipo entre ellos. Lo que hace Johnson aquí no es

muy diferente que intentar explicar el significado del anuncio del ángel a Maria en

Lucas 1:35 con una referencia a algún mito pagano del día que explicaba una

concepción milagrosa dentro de su tradición con la historia un dios teniendo relaciones

sexuales con una mujer humana. Esto es un ejemplo de cómo Johnson se desvía cuando

a veces incorpora evidencia extra-bíblica para apoyar su argumento.

Los ejemplos bíblicos que Johnson cita son más interesantes. En el caso de

Génesis 1:2, aunque la traducción de “se movía” también es posible para el término

tp,x,r;m, creo que se debe favorecer la traducción “cernerse”, teniendo en cuenta el uso

del mismo verbo en Deuteronomio 32:11. Por lo tanto, aquí vemos una descripción de

la actividad del Espíritu con una imagen femenina. El texto de Juan 3:5 tiene tonos

femeninos también. Juzgando por el comentario de Nicodemo en 3:4, el sentido de

gennaw es la de “dar luz,” y no “engendrar.” Son, por lo tanto, dos ejemplos claros de

cómo la actividad de Dios es comparada con la actividad de una madre.



No obstante, no pienso que esto establece la propiedad de utilizar nombres

femeninos para referirse al Espíritu. Aunque estos textos (y otros) emplean imágenes

femeninas para describir ciertas actividades o actitudes de Dios, en ningún lugar la

Biblia atribuye un nombre femenino a Dios. Todos los nombres son masculinos. No

dice la Biblia que Dios es Madre, sino que es Padre (Is 63:16, Mt 6:9). Además, todos

los pronombres en el texto con referencia a Dios son masculinos. Es cierto que habla

las Escrituras de actitudes o hechos de Dios con metáforas o símiles femeninas, pero

hace lo mismo en referencia a seres humanos masculinos. Cuando Pablo en 1 Tes 2:7

compara su amor para los tesalonicenses con el amor de una madre para sus hijos, no

significa que debemos llamar a Pablo “ella.”



A mi parecer, el argumento desde la palabra hokmah a la aplicación de lenguaje

femenino para la segunda persona de la Trinidad también tiene carencias. La clave del

argumento de Johnson es la feminidad de la hokmah. No creo que lo establece. La

representación femenina de hokmah no necesariamente significa que la hokmah / sophia

puede servir como un nombre femenino para Cristo. Se puede explicar la

personificación femenina de la sabiduría divina por la contraposición con la mujer

necia. No es que el escritor quiso enseñar una deidad femenina, sino un contraste entre

la prostituta y los caminos del Señor. “Wisdom is a lady, not because the writer wants

to assert a feminine element in the Godhead, but simply as a literary device presenting a

positive alternative to the female prostitute.”

Además, Jesús claramente fue

masculino. En ningún lugar en el texto bíblico está esto en duda. Si la personificación

de Dios en la hokmah de Proverbios establece la feminidad de esta persona, ¿por qué se

encarna como un hombre?



Imágenes femeninas

Para mi, lo más rico de la presentación de Johnson está aquí. Está claro que hay

imágenes femeninas en la Biblia, y ignorarlas en nuestro hablar teológico sería

deshonrar la revelación de Dios en la cual él nos indica como hablar de su actividad en



Parece que Johnson olvida que la religión bíblica más bien se opone a ideas religiosas paganas, no se

basa en ellas. Si se define en términos de ellas, es de forma negativa, desasociándose.



Frame, Doctrine of God, 383. 6

el mundo. No obstante, vuelvo a decir que los argumentos de Johnson no sostienen la

conclusión de que debemos alterar el vocabulario tradicional para hablar de Dios.



Por ejemplo, en Dt 32:18 hay una imagen femenina aplicada a Dios. Pero no está

nada claro que el texto instruye a los creyentes a llamar a Dios “ella.” La imagen es

breve, y de hecho habla de Dios como Padre también. Como en el caso de la

representación femenina de la actividad del Espíritu, esta imagen no comprueba un Dios

femenino, ni un Dios igual de femenino como masculino. Pablo en Gal 4:19 aplica la

imagen de dolores del parto a si mismo en su ministerio, pero esto no pone en duda la

masculinidad de Pablo.



Pablo es Pablo, no es Paula.



En Isaías 42:14-15 la profecía compara el grito de juicio de Dios al grito de una

mujer que está de parto. Sin duda, es una imagen femenina, y comunica de una forma

vivida y poderosa la intensidad del juicio de Dios. Pero igual al ejemplo anterior, esta

imagen no comprueba feminidad en Dios. La misma imagen es aplicada tanto a

hombres como a mujeres a menudo en el AT, como un dolor proverbialmente conocido

(Salmo 48:4-6, Is 13:8, y más).

Isaías 49:15 compara Dios con una madre, pero no

dice que Dios es una madre. Si que existe una similitud, pero esta similitud puede

existir entre un hombre y una mujer. En Mt 23:37 la símil que emplea Jesús para

expresar su actitud hacía el pueblo era femenina, pero no pone en cuestión el genero de

Jesús.



Atributos femeninos

¿Está claro que Jeremías estuvo consciente de la relación etimológico entre rhm y

rehem? Esto es la contención de Trible, quien traduce Jer 31:20 como “I will surely

have motherly compassion on him, says the Lord.” Victor Hamilton nota dos cosas

respeto a esta posibilidad. En primer lugar, dice que es posible que la relación

etimológica sea más notable para uno que no tiene Hebreo como su idioma nativo (es

decir, igual Jeremías no estuvo consciente de este matiz en su propio idioma). En

segundo lugar, dice que aunque fuera el caso que Jeremías quería decir lo que Trible

piensa, no significa que el profeta cree que Dios es Madre en vez de Padre (o Madre y

Padre). Argumenta Hamilton que aún que la traducción fuera “motherly compassion,”

es un símil, diciendo que la compasión de Dios es como la compasión de una madre, sin

decir que Dios es una madre.

Comprobación de esto se encuentra en Gen 43:30, donde

la misma palabra es utilizada para describir la actitud de José hacía su hermano

Benjamín. De nuevo, vemos como una imagen “femenina” puede estar aplicada a un

hombre sin poner su masculinidad en cuestión, o implicar que se debe llamar a esta

persona con un nombre femenino.





Conclusión



Hay algunas imágenes femeninas en la Biblia, pero son pocas en comparación con

la enorme mayoría del lenguaje bíblico para describir a Dios.

No hay ningún nombre

femenino para Dios en la Biblia. Además, todos los pronombres y verbos hebreos (los



Willem A. VanGemeren, ed., New International Dictionary of Old Testament Theology & Exegesis,

vol 3, (Grand Rapids: Zondervan, 1997), 1097.



Cual cosa Johnson reconoce. Johnson, She Who Is, 55. 7

cuales reflejan el genero) son masculinos. Si que hay algunas imágenes femeninas, y tal

vez algún atributo con tonos femeninos, pero estos elementos no justifican la

ambivalencia. La Biblia dice a veces que Dios tiene una actitud o actúa como una

madre, pero dice que ES Padre, Esposo, Señor, Rey, Juez. Las mismas imágenes

femeninas están aplicadas a hombres humanos en el texto bíblico, sin poner en cuestión

su masculinidad.



Esta cuestión es importante. Johnson misma reconoce en su libro que nuestro

hablar sobre Dios tiene consecuencias para nuestras ideas de él, y para nuestra

comunidad de fe.

Hay una importancia teológica detrás el lenguaje que empleamos.

Si la Biblia es nuestra guía, tenemos que concluir con John Frame que debemos seguir

su patrón y “use predominantly male imagery for God, with ocasional female useage.”

Dios se nombra a él mismo en la Biblia. Estos nombres constan como parte de la

revelación divina. Son la guía que Dios nos ha dado para saber hablar y pensar (de una

forma antropomórfica) sobre su persona y actuación en el mundo que ha creado. El

hombre no tiene el derecho de cambiar las proporciones.

miércoles, 27 de octubre de 2010

SE USA LA PALABRA

El Espíritu Santo obra a través de la Palabra para llevar a la persona a la fe. Veamos los siguientes pasajes : Romanos10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Isaías 55:11 dice: “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero.” Romanos 1:16 dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” Estos pasajes nos son muy conocidos y muy claros.
La mayoría de las iglesias protestantes separan al Espíritu de la palabra en la conversión. Dicen que el Espíritu viene al lado de la palabra, usa la palabra, ayuda a explicar la palabra, y sin embargo que no está en la palabra ni con ella. Se describe la palabra como haciendo las mismas cosas que el Espíritu Santo. Nota la similitud de operación. Como vimos en Romanos capítulo 10 y en otros lugares, la palabra está activa en la conversión. Pero, como veremos, la obra de la palabra, tanto como la obra del Espíritu, sigue en la vida cristiana. Cristo ora a su Padre celestial en la última cena: “Santifícalos en tu verdad, tu Palabra es verdad” (Juan 17:17). Cristo ora a su Padre celestial para que santifique a sus discípulos. ¿Cómo sucederá? Se hará mediante la palabra. La palabra también tiene como su función central testificar del hecho de que Jesús es el Cristo, proclamándolo como el Salvador que quiere convertir a todo el mundo en hijos de Dios.


Cristo dijo a los fariseos: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39). La palabra es activa al hacernos comprender la diferencia entre el pecado y la justicia en nuestras vidas. La palabra entra en nuestro mismo ser; separa la verdad del error. El escritor a los Hebreos dice: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Aquí vemos que la palabra no es solamente un libro de principios y leyes para seguir, sino una fuerza viva. El Espíritu nos da la gracia, pero nota que la palabra de gracia, la palabra que nos habla de la gracia de Dios, es el instrumento que el Espíritu usa para obrar esa gracia en nuestros corazones. Pablo dice a los efesios al despedirse de ellos: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hechos 20:32) También escucha lo que dice Pablo a los tesalonicenses: “Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tes. 2:13).


Los que insisten en que a veces el Espíritu viene separado de la palabra tienen que considerar las siguientes preguntas: ¿Qué fe obrará el Espíritu a menos que también obre la palabra? ¿Qué esperanza dará el Espíritu a menos que la base de la esperanza sea expresada en la palabra? ¿Qué gozo dará el Espíritu a menos que se dé la fuente del gozo en la palabra? ¿Qué amor puede inspirar el Espíritu a menos que la palabra nos dé razones por ese amor? ¿Qué enseñanza dará el Espíritu a menos que esa enseñanza se encuentre en la palabra? ¿Qué guía dará el Espíritu a menos que la causa de la acción sea dirigida por la palabra? En resumen ¿Qué áreas de nuestras vidas cristianas son tratadas sólo por el Espíritu, aparte de la palabra? ¿Hay alguna área en donde es impotente la palabra escrita? 2 Timoteo 3:16 otra vez nos da la respuesta: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” La palabra de Dios gobierna todas las áreas de nuestra vida. Creo que a medida que entendamos más y más la naturaleza de la obra de Dios en nosotros por su palabra, el deseo de separar el Espíritu y la palabra desaparecerá. 

También recuerden que el espiritu santo responde oraciones por medio de la palabra.
Estos tiempos son ya de septima trompeta casi ,por tanto recuerden que el espiritu santo debe estar en la tierra hace mucho tiempo haciendo dones y frutos recuerden lo que el espiritu dice a las iglesias apc 2y 3 aparte de esto oren para que sepan quien es verdaderamente el ESPIRITU SANTO conoceran la verdad y la verdad los hara libres.