El Espíritu Santo obra a través de la Palabra para llevar a la persona a la fe. Veamos los siguientes pasajes : Romanos10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Isaías 55:11 dice: “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero.” Romanos 1:16 dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” Estos pasajes nos son muy conocidos y muy claros.
La mayoría de las iglesias protestantes separan al Espíritu de la palabra en la conversión. Dicen que el Espíritu viene al lado de la palabra, usa la palabra, ayuda a explicar la palabra, y sin embargo que no está en la palabra ni con ella. Se describe la palabra como haciendo las mismas cosas que el Espíritu Santo. Nota la similitud de operación. Como vimos en Romanos capítulo 10 y en otros lugares, la palabra está activa en la conversión. Pero, como veremos, la obra de la palabra, tanto como la obra del Espíritu, sigue en la vida cristiana. Cristo ora a su Padre celestial en la última cena: “Santifícalos en tu verdad, tu Palabra es verdad” (Juan 17:17). Cristo ora a su Padre celestial para que santifique a sus discípulos. ¿Cómo sucederá? Se hará mediante la palabra. La palabra también tiene como su función central testificar del hecho de que Jesús es el Cristo, proclamándolo como el Salvador que quiere convertir a todo el mundo en hijos de Dios.
Cristo dijo a los fariseos: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39). La palabra es activa al hacernos comprender la diferencia entre el pecado y la justicia en nuestras vidas. La palabra entra en nuestro mismo ser; separa la verdad del error. El escritor a los Hebreos dice: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Aquí vemos que la palabra no es solamente un libro de principios y leyes para seguir, sino una fuerza viva. El Espíritu nos da la gracia, pero nota que la palabra de gracia, la palabra que nos habla de la gracia de Dios, es el instrumento que el Espíritu usa para obrar esa gracia en nuestros corazones. Pablo dice a los efesios al despedirse de ellos: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hechos 20:32) También escucha lo que dice Pablo a los tesalonicenses: “Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tes. 2:13).
Los que insisten en que a veces el Espíritu viene separado de la palabra tienen que considerar las siguientes preguntas: ¿Qué fe obrará el Espíritu a menos que también obre la palabra? ¿Qué esperanza dará el Espíritu a menos que la base de la esperanza sea expresada en la palabra? ¿Qué gozo dará el Espíritu a menos que se dé la fuente del gozo en la palabra? ¿Qué amor puede inspirar el Espíritu a menos que la palabra nos dé razones por ese amor? ¿Qué enseñanza dará el Espíritu a menos que esa enseñanza se encuentre en la palabra? ¿Qué guía dará el Espíritu a menos que la causa de la acción sea dirigida por la palabra? En resumen ¿Qué áreas de nuestras vidas cristianas son tratadas sólo por el Espíritu, aparte de la palabra? ¿Hay alguna área en donde es impotente la palabra escrita? 2 Timoteo 3:16 otra vez nos da la respuesta: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” La palabra de Dios gobierna todas las áreas de nuestra vida. Creo que a medida que entendamos más y más la naturaleza de la obra de Dios en nosotros por su palabra, el deseo de separar el Espíritu y la palabra desaparecerá.
También recuerden que el espiritu santo responde oraciones por medio de la palabra.
Estos tiempos son ya de septima trompeta casi ,por tanto recuerden que el espiritu santo debe estar en la tierra hace mucho tiempo haciendo dones y frutos recuerden lo que el espiritu dice a las iglesias apc 2y 3 aparte de esto oren para que sepan quien es verdaderamente el ESPIRITU SANTO conoceran la verdad y la verdad los hara libres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario